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Certificado energético

Qué es el certificado Energético?

El Certificado Energético es un informe realizado por un técnico competente,  que calcula y mide el impacto ambiental de un inmueble, desde la perspectiva de las emisiones de CO2 y el consumo energético para nuestro confort.

Y lo clasifica en la Escala de Calificación Energética, de siete niveles, de la A a la G. Si nuestro inmueble consume poco, es decir, es más eficiente, emite menos CO2, tendrá asociado en la escala energética una letra más cercana a la A, pero si consume más, es menos eficiente, tendrá una letra más cercana a la G.

Para el cálculo de la calificación de un inmueble residencial (viviendas) en la escala energética se tiene en cuenta todo el sistema constructivo de su envolvente; fachadas, cubierta y suelo, y las instalaciones; rendimiento, eficiencia y combustible de la calefacción, la refrigeración y el agua caliente.

Cuando se trata de un inmueble terciario, también se tiene en cuenta los equipos y la iluminación eléctrica.

El certificado energético, para qué sirve

Poco a poco la población va conociendo el nuevo documento que se les exige para la venta o alquiler de un inmueble existente, mayoritariamente viviendas y oficinas *,  desde junio de 2013, el certificado de eficiencia energética.

Pero… ¿para qué sirve?

El certificado energético permite valorar y comparar las prestaciones de un inmueble, conocer el nivel de emisiones de CO2 anual y el consumo energético anual.

¿Y para qué queremos conocer estos datos?

Si es nuestra vivienda, inmueble o local habitual, el resultado del certificado energético nos permite conocer su eficiencia y mejorarla, si queremos. El objetivo del certificado de eficiencia energética es analizar e informar al propietario , comentarle qué aspectos de su vivienda pueden mejorarse, es decir aquellos que penalizan más, y proponer posibles mejoras.  Las  mejoras, cuya realización es totalmente  voluntaria, siempre están orientadas a permitir obtener una calificación, mejor, letra, en la escala energética con la que se evalúa el certificado energético.

Si pretendemos vender o alquilar una vivienda o local, está claro, que cuánto más eficiente sea más atractivo será para el posible comprador o inquilino, una vivienda eficiente vende más, igual que cuando compramos un electrodoméstico.

Los ciudadanos, que buscan vivienda de alquiler o venta, pueden acceder al registro público del órgano competente en su Comunidad Autónoma para conocer y comparar la calificación energética de uno o varios inmuebles. En Barcelona, el órgano competente es el ICAEN , Insttut Català de l’Energia.

El objetivo general, es concienciar a las personas que es importante que los inmuebles sean eficientes, la sostenibilidad energética futura empieza hoy.

Además como beneficios directos, ganamos en confort y ahorramos en las facturas.

Para realizar el certificado energético, el técnico analiza la envolvente del inmueble, fachadas, suleo y cubierta, y las instalaciones de agua caliente, calefacción, refrigeración y luz.

Y posteriormente propone pequeñas reformas, voluntarias siempre, que mejorarían la eficiencia de dicho inmueble, como aislar por el exterior la fachada o cambiar nuestra calefacción eléctrica por una caldera de gas natural, instalar una placa solar o una bomba de calor de alta eficiencia, cambiar los cristales de las ventanas por vidrio doble o la carpintería por carpintería de pvc o de aluminio con rotura de puente térmico., etc

La eficiencia energética es más que el uso y búsqueda de energías limpias. Es conseguir reducir al mínimo el consumo en toda unidad de consumo energético (inmueble, industria, vehículos, etc) y/o consumir de manera eficaz.

La certificación de eficiencia energética, forma parte de la estrategia global en eficiencia energética, de la Unión Europea; que a finales de 2006 se propuso reducir en un 20% el consumo anual de energía primaria para 2020. Un objetivo bastante ambicioso y complejo.

*En nuestra web explicamos detalladamente sobre qué inmuebles es de aplicación el certificado energético.

Qué edificios deben tener el certificado energético

Según el RD 235/2013 que entró en vigor el 1 de Junio de 2013, La Certificación Energética (BREEAM en inglés) de edificios EXISTENTES es de aplicación sobre partes de edificios o edificios existentes que se vendan o se alquilen a un nuevo arrendatario.  Y en edificios o partes de edificios en los que una autoridad pública ocupe una superficie útil mayor a 250 m2, y sea frecuentada habitualmente por el público.

Quedan exentos de realizar el certificado energético edificios y monumentos  protegidos, edificios de culto, construcciones provisionales con un uso previsto inferior a 2 años, edificios industriales o partes, de la defensa y agrícolas, en la zona de talleres y procesos industriales. Edificios o partes con una superficie útil inferior a 50 m2, edificios que se compren para demoler o realizar grandes reformas. Y viviendas cuyo  uso sea inferior a cuatro meses al año o un plazo corto con un consumo energético inferior al 25% de lo que resultaría su uso durante todo el año, y se debe justificar presentando declaración responsable del propietario de la vivienda.

Quién debe solicitar el certificado energético

El propietario de un inmueble existente es quien debe solicitar el certificado energético, cuando quiera vender o alquilar dicho inmueble, afectado por el R.D. 235/2013, (detallado en la pregunta anterior).

Trámite y caducidad del certificado energético

En líneas generales hay cinco pasos:

  • Visita del técnico al inmueble.
  • Realización del informe energético.
  • Entrada y registro del Certificado Energético en el ICAEN, Institut Català de l’Energia.
  • Si el ICAEN valida el Certificado Energético, expide la Etiqueta Energética.
  • El técnico entrega a la propiedad, el Certificado Energético, la Etiqueta Energética, y una propuesta para mejorar la eficiencia del inmueble.

El propietario de un inmueble existente que deba alquilar o vender contacta con un técnico competente como nosotros, arquitectos técnicos.

Visitamos el inmueble, tomamos datos y aconsejamos a la propiedad.

Realizamos el informe digital mediante un programa informático reconocido por el Ministerio de Industria y lo enviamos al ICAEN, Organismo competente en Catalunya para su validación.

El ICAEN, valida el informe y expide la Etiqueta Energética.

Nosotros entregamos a la propiedad el Certificado Enérgetico y la Etiqueta Energética. Incluimos una propuesta de mejoras que permitirían obtener una letra superior en la escala energética a su inmueble, es decir, reducir las emisiones de CO2, mejorar las condiciones térmicas de su vivienda y/o reducir el consumo de sus instalaciones, haciendo de su inmueble una venta o alquiler más atractiva para el futuro comprador o inquilino, una vivienda más confortable y  una edificación más respetuosa con el medio ambiente.

El trámite tiene una duración aproximada de 5 a 10 días, entre la visita al inmueble y la entrega del Certificado Energético y la Etiqueta Energética validada por el ICAEN.

El Certificado energético tiene una validez máxima de 10 años. El propietario voluntariamente puede actualizar la Certificación energetica en caso de haber variaciones en el edificio que considere pueden modificar a mejor el certificado de eficiencia energética, obteniendo una calificación superior en la escala energética.

Donde registrar el certificado energético

Cada comunidad autónoma tiene su órgano oficial competente en materia de eficiencia energética. En Catalunya, el Organismo oficial es el ICAEN, Institut Català de l’Energia.

El ICAEN, es el Organismo público oficial que valida el informe de la calificación energética realizado por el técnico y además expide la Etiqueta Energética, que es una hoja con la escala energética de la A a la G,   indicando  la letra que le corresponde al inmueble objeto, según su grado de emisiones de CO2, la A son menos emisiones y la G la de mayor grado de emisiones.

Además el ICAEN tiene potestad para inspeccionar y sancionar. Recordemos que el promotor o propietario de un edificio o parte de edificio, es el responsable de encargar la realización de la certificación energética.

Qué es la escala de calificación energética para viviendas existentes

La etiqueta energética nos dice el grado de eficiencia energética de un inmueble existente mediante la escala de calificación energética.

Esta escala se divide en 7 letras, de la A a la  G, y cada letra corresponde a un rango de valores de emisiones de dióxido de carbono medido en KgCo2/m2año.

Así la escala de calificación energética nos dice la cantidad de dióxido de carbono que nuestro inmueble emite a la atmósfera y por ello la letra que le corresponde.

La letra A, es la más eficiente, tiene el valor más bajo en emisiones de CO2, valores menores a 5,4 KgCO2/m2año. Mientras que la G es la letra menos eficiente, parte del valor 47,7  o más KgCO2/m2 año.

La eficiencia energética se define como el consumo de energía de dióxido de carbono, necesario para satisfacer la demanda energética del inmueble en unas condiciones normales de funcionamiento y ocupación.

Para calcular la eficiencia energética se analiza el sistema constructivo que envuelve el edificio y sus instalaciones.

La envolvente está formada por fachadas, cubierta y suelo, con sus correspondientes huecos, puentes térmicos y sombras.

Las instalaciones analizadas son calefacción, refrigeración, y agua caliente sanitaria, que conforman el 75% del consumo total según datos del IDAE. En viviendas se discrimina la iluminación porque corresponde sólo al 4% del consumo.

Otros parámetros que se tienen en cuenta para el cálculo en el certificado energético, es la antigüedad del inmueble o su ubicación (clima y altitud), entre otros factores.

Traduciendo lo expuesto, tenemos, que la envolvente del inmueble genera una mayor o menor Demanda de energía, necesita x kWh/año, necesaria para el nivel normal de confort. Para cubrir dicha demanda necesitamos el Rendimiento de unos sistemas; calderas, termos, emisores, placas solares, etc.. que generan energía kWh. Con ello se produce un Consumo de energía, de una fuente energética que puede ser electricidad o gas, y cuyo Impacto puede variar según el recurso del que provenga, carbón, petróleo, gas natural, eólica, fotovoltaica, etc..

Para terminar de entender la escala de calificación energética, debemos aclarar que los   rangos de valores indicados para cada letra, KgCO2/m2año, se basan  en valores medios de emisiones de CO2, obtenidos de estudios sobre el parque existente de edificios de viviendas en el año 2006.

SATE- sistemas de aislamiento térmico exterior

Los sistemas de aislamiento térmico exterior, llamados de forma abreviada “SATE”, son muy interesantes en eficiencia energética por su eficiencia y buen comportamiento térmico. Eliminan los puentes térmicos de fachada por lo que reducen considerablemente las pérdidas energéticas del inmueble que se producen a través de la envolvente de fachada. Permiten incluso reducir en un 30% el consumo energético del edificio, y por tanto es un gran ahorro energético en calefacción y aire acondicionado.

Además de mejorar el aislamiento térmico, resuelven también problemas de humedades por condensación y mejoran las prestaciones acústicas. Es interesante leer la guía de IDAE sobre aislamiento térmico exterior.

Existen en el mercado varias marcas conocidas interesantes como Baumit, Weber, Isover o Rockwool, etc… que han creado distintos sistemas de aislamiento exterior.

Los sistemas SATE más conocidos son;

Morteros termoaislantes continuos proyectados de forma manual o mecánica, como morteros de cal aligerados entre otros. Y placas prefabricadas aislantes, como paneles de poliuretano conformado, paneles de poliestireno extruido XPS y/o poliestireno expandido EPS, o placas de lana de roca. Estas últimas tienen además mejores prestaciones acústicas.

Como concepto base los sistemas de aislamiento térmico exterior se componen de interior a exterior , de un material de fijación, adhesivo o fijación mecánica, el aislante continuo o placa, una malla de fibra de vidrio embebida en mortero específico, y un acabado tipo revestimiento mineral, acrílico o silicona con o sin imprimación previa. Con las posibles var

iantes de cada sistema estas son las capas básicas que conforman un sistema SATE.

Para su correcta aplicación y durabilidad son sistemas que deben aplicarlos personal especializado siguiendo fehacientemente las fichas técnicas indicadas por el fabricante.

Es básico comprobar que el soporte sea compatible con el sistema que quiera utilizarse, por material, resistencia e inclinación del plano. Y además es muy importante revisar si hay fisuras, desconchados, o pintura no adherida en el soporte, y que esté limpio.

El resultado final de los sistemas de aislamiento térmico exterior a nivel estético y térmico, e incluso acústico y frente humedades, es realmente bueno. Los sistemas de aislamiento térmico exterior deben cumplir una resistencia térmica mayor a 1 m2K/W, según la guía ETAG004 y las normas UNE-EN 13499 y 13500. Por ello estos últimos años su uso es cada vez mayor tanto en rehabilitación para mejorar la eficiencia energética como en obra nueva.

La Eficiencia energética en ventanas

La carpintería y el cristal determinan la eficiencia energética de una ventana, es decir, si es más o menos aislante. Aunque también influyen otros aspectos, como tener o no algún elemento de protección solar.

La carpintería de las ventanas representa entre el 20 y el 35% de la superficie total de la ventana. Los factores que determinan la eficiencia energética del marco son  la transmitancia térmica y la absorvidad. La transmitancia térmica, U, es el grado de flujo de calor que atraviesa la fachada. Y dependerá del material y del número de cámaras interiores. Mientras que la absorvidad del marco dependerá del color de la perfilería, cuanto más claro menor absorvidad.

La eficiencia energética o aislamiento de una carpintería es mayor cuanto menores sean los valores de transmitancia térmica y absorvidad del marco.

A grandes rasgos podemos enumerar las principales carpinterías de menor a mayor eficiencia energética; carpintería de aluminio normal, sin rotura de puente térmico, con una U de 5,7 W/m2k,  carpintería de aluminio con rotura de puente térmico, con valores  U entre 4 y 3,2 W/m2k y las más aislantes son carpinterías de madera, PVC o de poliuretano, con valores U igual o inferiores a 2,2 W/m2k.

Es por tanto la carpintería de aluminio normal la menos aislante. El metal es conductor, tiene una mayor transmitancia, el efecto frío es mayor, e incluso la carpintería de aluminio normal “suda” por la cara interior,  condensación del exterior al interior.

Por todos estos motivos actualmente se aconseja que la carpintería de aluminio sea con rotura de puente térmico, con un perfil de poliamida interior que separa el marco en dos perfiles, reduciendo la transmitancia térmica.

El vidrio representa la mayor parte de la ventana, por lo que tiene más peso a la hora de determinar las prestaciones  de aislamiento.

Las características aislantes principales de un vidrio son la transmitancia térmica y el factor solar. Definiríamos este último como la relación entre el calor que incide en el vidrio y el que lo atraviesa.

A grandes rasgos hay tres tipos de vidrios, el vidrio monolítico o simple, un vidrio laminar, cuya transmitancia térmica puede oscilar entre 5,7 y 5,4 W/m2k según el grosor del vidrio, y un factor solar de 0,85. Es el menos aislante y menos eficiente.

El vidrio doble, formado por dos vidrios simples con una cámara de aire intermedia estanca, llega a tener valores U de 3,3 hasta 2,7 W/m2k y factor solar 0,75.  Cualquiera de  dos tipos de cristales, si es de baja emisividad, puede mejorar sus prestaciones. Así los cristales dobles de baja emisividad tienen unos valores U de 2,7 hasta 1,4 W/m2k y un factor solar de 0,70.

Las protecciones solares, toldos, voladizos, lamas, etc… influyen. Un buen toldo en las horas de mayor sol en verano o una persiana en las horas más frías de invierno son factores que también determinan una buena eficiencia energética.

Ahorra en el consumo eléctrico de tu casa

Para empezar debemos aclarar el concepto básico de eficiencia energética, que entendemos como mayor rendimiento con el menor consumo.

Comentaremos sólo tres consejos básicos para que queden muy claros y realmente los apliquemos:

Lo primero será revisar qué tipo de luminarias tenemos y empezar a sustituir las menos eficientes energéticamente hablando.

Lo que más consume son los focos y las luminarias incandescentes. Lo que menos consume son leds y lámparas de bajo consumo. Por ejemplo una bombilla tradicional incandescente de 60w equivale a 20 w de una de bajo consumo o 10 w con luminarias led. El ahorro de consumo eléctrico de estas luminarias puede ser de un 80%.

Un paso más sería estudiar la iluminación necesaria en cada estancia. Según su orientación, aberturas y función, las necesidades varían. Aunque un estudio serio y bien realizado requiere de los servicios de un técnico o ingeniero especialista 

El segundo gesto básico es, utilizar temporizadores para aparatos que utilizamos unas horas al día, como bombas de calor, radiadores, calentadores eléctricos para el agua caliente sanitaria, ordenadores, módems, etc… Porque estos aparatos consumen más energía encendidos que si los apagamos y volvemos a encender sólo durante su uso. Con este gesto ahorraramos un 5 % de valor medio en el consumo eléctrico anual.

Y en tercer lugar, no dejar los aparatos eléctricos en standby, con el piloto rojo de reposo encendido, o los ordenadores con el salvapantallas. Aunque hay quien opina que el consumo eléctrico de los aparatos en standby es tan bajo que no compensa el gesto diario de apagarlos o desenchufarlos. Si queréis podéis consultar la calculadora on line para calcular el consumo eléctrico de los aparatos en standby. Por ejemplo los televisores consumen entre 0,3 y 0,6w, y el dvd más o menos 1W, la suma de todos en algunos hogares puede ser más o menos pero en general se traduce en unos  5 a 10 euros anuales.

Si, si, mucha eficiencia energética, pero… si además queréis más ahorro económico, aunque no incluya reducir el consumo eléctrico, podéis contratar tarifas eléctricas con discriminación horaria o bajar la potencia eléctrica contratada para reducir el valor del fijo de la factura eléctrica de vuestra casa que desde enero es bastante más caro.